Algo de mi.

diumenge, 4 de març del 2012

uno de los días más oscuros de mi vida

Me desperté y vi que mi madre ya estaba en casa, le pregunté por ti y me dijo que te quedaste en la ciudad a pasar la noche. Ese día venía mi padre desde lejos para vernos, yo debía prepararme, tenía un montón de ganas de verle. Todo cambió cuando te llamamos para ver a que hora vendrías, pero no se te entendía por el cúmulo de lágrimas con las que te encontrabas... estuvimos horas y horas para que nos dijeras dónde estabas. Cuando nos contaste que vuestra intensa relación se había terminado para siempre, yo me quedé helada e intenté darte un abrazo que esquivaste. 


Se hizo tarde, mamá se tenía que ir a trabajar, y papá a dormir a casa de nuestra abuela, que también hacía tiempo que no veía. Me quedé contigo en casa, un silencio incómodo invadía las 4 paredes de las que está formada. Pensé que estabas en la cama acostada, pero oí la puerta cerrarse. Me apresuré para detenerte, mientras tu bajabas las escaleras te pregunté:


- ¿Dónde crees que vas?
-Me voy a casa de la abuela.- (madre de mi madre)


Me quedé en la puerta hasta oír que mi abuela (que por suerte vive en la misma finca que nosotras) le abría la puerta y ella pasaba. 


Entré a su habitación, no sé, pura curiosidad. Se me cayó el mundo a los pies cuando vi esa nota que te conducía al suicidio.


De repente sonó el teléfono, era mi abuela, diciéndome que te habías ido. Recuerdo que lo primero que hice fue ir corriendo hasta la estación de autobuses para ver si estabas allí. Volví hacia casa llamando a mi padre, contándole lo que había pasado. Me dijo que me esperara hasta que llegara el con el coche para buscarla. Pero sin pensármelo cogí la bici y me fui a buscarte por toda la pequeña población. A oscuras, sin chaleco reflectante, por la carretera con los coches pasando. Cosa que no me arrepiento de haber hecho.


Agotada, volví a casa sin esperanzas y con lágrimas en la cara. Mi padre llegó justo cuando estaba dejando la bici en el garaje. Fuimos a buscarte por sitios vertiginosos, sitios dónde yo ya no sabía que pensar de tu estado.
Deseaba estar teniendo una pesadilla, despertar y verte en casa riendo como haces siempre. 
Movilizamos a un montón de policías en tu búsqueda. No sabes lo duro que fue para mi oír que posiblemente habrías hecho esa barbaridad.
Me dijeron que fuese a casa para ver si habías vuelto. No sé por qué se me antojó mirar por el hueco de detrás del ascensor, y allí estabas, helada, temblando y llorando en silencio.


No tienes ni idea cuan importante eres para mi, cuánto lo has sido toda la vida y cuan difícil sería para mi vivir en tu ausencia.

ale.

Se acerca mi mayoría de edad! Este próximo año (ya que no lo he hecho a principios de año) me gustaría cambiar mis hábitos alimenticios... he estado pasando unos meses de pena, atracones sin sentido, intentando alimentar mi soledad y mi tristeza... Pero he entendido que es un circulo infinito del que tengo que salir yo solita.
Aunque a veces no lo pueda evitar, me he propuesto escribir, porque es de la única manera que me puedo desahogar, sin tenerlo que hablar con nadie... porque cuando intento explicárselo a alguien, me cuesta, y es difícil que me entiendan. Intento encontrar un hueco entre todo, sentirme cómoda en mi misma, saber ser feliz y amar!
Estoy dispuesta a que esta guerra continua contra mi misma termine. Será una lucha larga y difícil... pero estoy dispuesta a luchar por lo que de verdad quiero.